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Azimut 56': Lo mejor de Italia optimizado para Punta del Este

AZIMUT 56: lo mejor de Italia optimizado para Punta del Este

El Nuevo Azimut 50 de la colección Flybridge de Azimut Yachts, que se ha destacado en el mundo entero, estará disponible a partir de marzo 2016 en una versión de 56 pies, con más cockpit y una mayor plataforma de baño, ideal para el uso que le damos a los cruceros en Punta del Este.  Armado en el astillero Azimut do Brazil, en Itajai, nos permite además traerlo navegando por sus propios medios, con grandes beneficios logísticos y tributarios, que se traducen en un precio más competitivo que nunca.

Al observar el Azimut 56 en su amarra o navegando, se aprecia inmediatamente la finesa del diseño de Sefano Righini, que cada pocos años nos sorprende con innovaciones tan agradables a la vista, y tan funcionales, que no demoran mucho en convertirse en el estándar de diseño que todos los astilleros tratan de imitar.  La evolución de líneas exteriores bien visibles en este nuevo modelo comienzan por las ventanas, más grandes, espejadas, en un solo panel, que le otorgan un carácter moderno, agresivo y de avanzada y brindan al salón y puesto de mando, una visibilidad y luminosidad sin precedentes.

En la cubierta de proa aparece otra novedad que aporta muchísimo al relax de sus tripulantes que adoran el sol, y a quienes disfrutan de navegar con la brisa en la cara.  Además del clásico solárium, el AZ56 nos ofrece asientos muy cómodos para aprovechar la cubierta de una nueva manera.

El clásico flybridge, que da nombre a esta línea de Azimut, es sin duda la estrella de este barco, con una superficie extraordinaria, y todas las comodidades para aprovechar al máximo al aire libre.  El equipamiento standard del 56 incluye un enorme hardtop / softop para optar por sol o sombra, heladera, fábrica de hielo y grill eléctrico, y en el puesto de mando todo lo último en electrónica para maniobrar el barco con absoluto control, incluyendo joystick y cámaras de video.

El cockpit, que muchas veces nos resulta pequeño en los diseños para Europa, en esta versión más a nuestro gusto, es realmente generoso.  Y para quienes prefieren preparar el asadito en popa, a un paso del agua, se abre el espejo para descubrir otro grill eléctrico, y una pileta a su lado.

La plataforma de baño puede bajarse apretando un botón, para sentarse a ras del agua, o para subir el bote auxiliar y levantarlo sin ningún esfuerzo.  Está recubierta en teka, al igual que el cockpit y la cubierta, con su clásica elegancia y el mejor tacto para los pies descalzos.

El interior impacta por la abundancia de luz, y la vista casi ininterrumpida de todo el horizonte.  La climatización perfecta y el buen gusto del diseñador y decorador Carlo Galeazzi, invitan a estirar el tiempo, aún cuando el clima no esté tan atractivo, y más aun cuando se aprovechan los equipos de audio y video de última generación, que puede controlarse con gran facilidad desde un ipad o iphone.  En el AZ 56, todos los lujos están incluídos.

El puente de mando principal, con su diseño y tecnología, confirma al capitán que está al mando de un yate diseñado y construido para quienes realmente saben discernir.

Bajando a los camarotes, la invitación a quedarse a dormir es irresistible.  La master suite ocupa el centro del barco aprovechando la máxima manga y los grandes ventanales del casco, acompañada por una segunda suite en proa y un tercer camarote con 2 cuchetas.  Para mayor privacidad, el camarote de marinero está en popa, con acceso independiente y su propio baño.

Otro avance tecnológico que ofrece Azimut como standard en el 56, y que merece un párrafo aparte es el estabilizador giroscópico Seakeeper.  Consiste en una gran masa esférica instalada en la sala de máquinas, que gira a 8000 rpm, logrando,  como por arte de magia, reducir hasta en un 80% el movimiento del barco.  Para los no ingenieros, es necesario experimentar esta maravilla para creerlo; es un avance fabuloso que nos abre la posibilidad de navegar en días poco amigables, visitar más seguido la Isla de Lobos y Jose Ignacio, y poder fondear en lugares complicados por mar de fondo y las olas de otros barcos.

En pocas palabras, quienes tienen el privilegio de navegar en un barco de este porte, deben considerar seriamente el Azimut 56.  Estrenar un barco siempre es una experiencia inigualable, y nada mejor que hacerlo en un barco verdaderamente extraordinario, que marcará el estilo y la tendencia para los próximos años.

 

AZIMUT 56 – INFORMACION TECNICA

Eslora total:                            17,07 m

Eslora de casco:                       15,54 m

Manga máxima:                       4,66 m

Motorización:                           2 x 670 mHP Volvo D11

Desplazamiento cargado:           24,85 ton

Velocidad Máxima:                    32 nudos

Velocidad de Crucero:               26 nudos

Combustible:                           2.200 litros

Agua potable:                          590 litros

Cabinas:                                 3+1 (marinero)

Camas:                                  6 + 1 (marinero)

Baños:                                   2+1 (marinero)

Estilización exterior y Concepto:  Stefano Righini

Diseño interior:                        Carlo Galeazzi

Diseño del casco:                      Pierluigi Ausonio Naval Architecture & Azimut Yachts

Constructor:                            Azimut do Brazil

 

Representante exclusivo en Uruguay:  BERMUDEZ NAUTICA 

AZIMUT Yachts en Uruguay

Hablar de AZIMUT Yachts en la náutica es lo que Ferrari, Corvette, Lamborghini ó Porsche es en automóviles. Puro diseño, calidad constructiva y performance en cada uno de sus modelos. El avance tecnológico que ha incorporado este astillero en los últimos años lo ha despegado del resto del mercado.

Desde el mes de noviembre pasado, Bermúdez Náutica ha sido designado representante y distribuidor oficial para Uruguay de AZIMUT Yachts. De esta forma la gama de barcos a motor ofrecida por la empresa se complementa con estas exquisiteces italianas, y a la línea de Regal Boats que va de 19 a 52 pies, se le suman ahora los yates de lujo Azimut que van desde 38 a 103 pies de eslora.

Azimut 43-S
La línea “S” (Deportiva) de AZIMUT es radical, innovadora y moderna. A primera vista el Azimut 43-S tiene bien definido el sello de diseño italiano y una propuesta de colores rojo tinto, blanco y plateado metálico que junto a sus líneas de ventanas de tiburón, lo hacen verse un barco veloz inclusive estando inmóvil, amarrado en puerto.

Respecto a su performance, el ya conocido sistema IPS de Volvo despega del agua a este yate deportivo de lujo manteniendo el control y la capacidad de respuesta en todo momento.

En su interior, la delicadeza en la elección de materiales y colores, al igual que las terminaciones, invitan a quedarse a bordo y disfrutar de unas infinitas vacaciones. Su salón posee, gracias a su diseño de ventanas y el techo rígido móvil, una increíble luminosidad.

Bajando la escalerita del salón, encontramos una moderna y luminosa cocina, a continuación dos baños uno sobre cada banda, los cuales corresponden a los dos camarotes del barco. El de proa con una cama matrimonial y el de estribor con dos camas. Ambos camarotes también tienen luz natural.

Características:

Motorización Standard: x2 Volvo (Diesel) IPS-500 de 370 hp c/u
Eslora total: 13,35 m
Manga: 4,24 m
Calado: 1,20 m
Desplazamiento 12.700 kg
Capacidad tanque combustible: 1.100 lts

Desde mayo de 2006, los cascos y cubiertas de Azimut son laminados usando la tecnología “DIAB” (cuerpo de divinicell laminado en dos capas de fibra de vidrio exterior, creando así una estructura más fuerte y liviana y por ende un barco más rápido y de menor consumo).

Si buscás renovar tu barco, pasar a una categoría de un nivel de diseño y comodidades excepcional, tenés que considerar Azimut como tu primer opción.

¡Cuidado! El Azimut 43-S puede llegar a generar un poco de envidia a tus amigos nautas! 

Dufour 335 GL - Estilo y audacia


Este año, la gama Grand'Large se dota de 33 pies osados:

Una concentración de inovación para sensaciones únicas durante la navegación y el fondeadero.

Digno heredero del 325, el nuevo Grand'Large 335 voit más grande y reune a bordo todas las ventajas que hicieron el exito de su grande hermano el 375: ESPACIO, ERGONOMÍA y COMODIDAD.

Construido para la larga navegación, se distingue gracias a una organización de vida a bordo y una comodidad  estupefaciente para un velero de este tamaño.

Su cabina abierta y muy espaciosa es revolucionaria para un velero con este tamaño y proporciona un nivel de confort de vida que hasta ahora estaba reservado a los grandes barcos.

Información técnica Dufour 335 GL

 
Longitud total : 10,28 m
Longitud del casco : 9,98 m
Eslora de flotación : 9,00 m
Longitud del casco : 3,49 m
Peso boyante : 5 450 Kg
Calado : 1,90 m
Superficie del velamen : 54,10 m²
Capacidad de agua : 220 L
Capacidad de carburante : 160 L

 

¿Catamaranes en el Río de la Plata?

Para nosotros, occidentales, los barcos “normales” tienen un solo casco, es decir, son Monocascos. Pero lo que define la “normalidad” de las cosas es simplemente la cultura y la tradición en la que nos hemos criado, y la nuestra es la europea. Sin duda alguna, nuestros ancestros fueron muy astutos en optar por esta solución monocasco ya que es la que mejor resolvía sus problemas: transportar pesadas cargas, soldados y armamentos.

Pero si pensamos en los motivos que nos llevan hoy a navegar por placer, deberíamos mirar con más respeto el tipo de barcos que se construyó por milenios en el resto del mundo. Los grandes navegantes de la antigüedad surcaban el inmenso Océano Pacífico con embarcaciones más sencillas, más rápidas y hasta más seguras. Todas ellas eran multicascos: catamaranes, trimaranes y praos.

En las últimas décadas, las ventajas de estas rústicas embarcaciones se hicieron evidentes y empezaron a aparecer catamaranes y trimaranes de todo tipo y tamaño. En seguida dominaron todas las competencias, obligando a los organizadores a crear categorías especiales para estos barcos que eran sencillamente imbatibles para los gordos y pesados monocascos. Luego vino un período de grandes accidentes, por abusar de la gran estabilidad de los multis y exagerar la superficie vélica y los conservadores se quejaban de la imposibilidad de un multi de volver a adrizarse una vez tumbado. Mientras tanto, los fanáticos de los multis argumentaban que preferían quedarse dados vuelta y aflote, ya que sus naves son insumergibles, que irse al fondo por sus pesadas quillas cuando al monocasco le tocaba enfrentarse a una situación extrema. Pero en fin, esas discusiones tienen sentido solamente en barcos hechos al límite, sólo pensando en ganar, y nada tienen que ver con los barcos de crucero. Estos, cuando están bien diseñados y construidos, son uno de los medios de transporte más seguros con que contamos, así tengan uno, dos, o tres cascos.

Y no fueron las regatas sino el otro extremo, la industria del charter, donde los catamaranes vieron su mayor desarrollo. Allí se fue demostrando que la clientela prefería este tipo de barcos por varias razones:

Estabilidad: cuando una familia decide probar la vida abordo por unos días, necesita una plataforma estable, que no role cuando duermen al ancla y que no se caiga todo de las mesas y mesadas cuando salen a navegar. El menor rolido y la mayor luminosidad y visibilidad del interior ayudan tremendamente a evitar el mareo, síntoma que puede arruinar las vacaciones de cualquiera.

Comodidad y Privacidad: en estos dos temas los catamaranes son imbatibles. Los camarotes en cada casco, bien separados y luego un área social central elevada, son una disposición ideal, con buena vista y unos cockpit que más que un puente de mando parecen una terraza de lujo. La sensación de estar sobre el agua, y no enterrado en ella con ventanitas que miran al cielo, es sin duda más atractiva. El bote auxiliar se cuelga de los pescantes sin molestar para bañarse ni para subir y bajar del barco, y no hay que llevarlo a remolque. Los solariums que quedan sobre la carroza y en toda la proa son el paraíso del bronceado, y navegar acostado sobre las redes de proa, viendo pasar el agua a 9 nudos bajo las narices es una experiencia inigualable.

Maniobrabilidad a Motor: típicamente, los catamaranes modernos están equipados con 2 pequeños motores diesel, que permiten una maniobrabilidad fantástica. Bien separados uno del otro, permiten girar el barco sin desplazarse, con gran facilidad.

Performance: si bien en ceñida, es decir, en contra del viento, los catas de crucero no rinden más que sus pares de un casco, ya que caminan más pero en ángulos más abiertos, en todos los demás rumbos son más veloces. Además, la plataforma tan estable que éstos representan invita a jugar más con las velas, desplegar spinnakers, genakers o code zeros, velas que aumentan radicalmente la velocidad y que en los monocascos da más pereza izar porque ir a proa en ellos es más riesgoso por el movimiento. El solo hecho de prescindir del tangón gracias a su imponente manga, simplifica en gran forma la maniobra.

Poco calado: he aquí otra indiscutible ventaja de los multicascos. Difícilmente un velero de este tipo supere el metro de calado, permitiendo disfrutar de todos los rincones de poco agua que están “prohibidos” para los monocascos salvo raras excepciones. También permite acceder a fondeaderos muy seguros y protegidos, en lugares en que con un monocasco deberíamos “dormir afuera”.

A la vista de todas estas ventajas, ustedes se preguntarán porqué no todos nos pasamos a este tipo de embarcaciones. *Y aquí van los “peros”: *

1) El hombre es un animal de costumbre y, como mencionaba al principio de este artículo, nuestra tradición y cultura nos lleva a inclinarnos naturalmente por el monocasco. Tal vez si navegaran más mujeres, que son más propensas al cambio y menos apegadas a la tradición, los monocascos estarían amenazados de extinción.

2) Quien llega a amar profundamente la navegación en un velero clásico, y aprende a disfrutar sus ritmos, la forma en que se apoya cuando carga la racha, la sensibilidad del timón, y se sintoniza bien con sus caprichos, difícilmente se adapte a un estilo tan diferente de navegar.

3) Las regatas. El monocasco apunta más contra el viento y vira mucho más rápido, permitiendo jugar con la táctica mucho más que el multicasco, por lo cual para regatas cortas, entre boyas, el monocasco es más divertido y desafiante.

4) El precio. Los costos de un catamarán moderno asustan un poco. Estamos acostumbrados a comparar precios por eslora, y un 40 pies de 2 cascos, cuesta casi el doble que el de 1. Lleva un análisis mucho mayor para darse cuenta que el catamarán de 40 pies tiene la comodidad del monocasco de 50, que también cuesta el doble que el de 40. Y lo peor es que los catamaranes se vuelven cómodos a partir de los 35 pies, y ahí ya estamos en el precio (y confort) de un monocasco de 43 pies, y ya dejamos afuera a la mayoría de los navegantes. Los catamaranes más chicos no permiten una cabina central donde se entre parado y ya no compiten con los monocascos.

CATAMARANES A MOTOR

Esta alternativa a los cruceros clásicos también está creciendo rápidamente. Los motivos son similares: mayor estabilidad, más confort, más maniobrabilidad y se agrega una más: menor consumo de combustible. Como sus angostos cascos se deslizan con mucho más facilidad, alcanzan las velocidades deseadas con motores más pequeños. Esto, además de bajar el costo de navegar, empata más los precios entre los 2 tipos de barco, ya que el aumento de costo que significa construir 2 cascos y una sólida estructura que los una se compensa con el ahorro en el precio de los motores. Las empresas de transporte de pasajeros y vehículos, donde la velocidad es determinante, ya hace tiempo que se apreciaron las ventajas de los catamaranes, como el caso de Buquebus y Ferrilíneas. Mi consejo: empecemos a acostumbrarnos al “look” de esta nueva generación de cruceros de 2 cascos, porque se viene!

¿Y qué pasa en nuestro Río de la Plata?

Aquí todo lleva más tiempo. Somos tan clásicos los navegantes de esta región que incluso en los monocascos, casi no se aprecian los grandes pasos que han dado los veleros de crucero en el resto del mundo: mayores de enrollar, molinetes eléctricos, bow-thrusters, foques autovirantes, incluso las orzas son fuertemente resistidas a pesar de los terribles problemas de calado que sufrimos.

La industria local tampoco está preparada para dar a luz a estos mangudos ejemplares. Los diseñadores argentinos, muy destacados en el mundo de las regatas y los maxi y mega veleros, da la impresión de que ni se han percatado de este cambio de rumbo.

Otra realidad es que en Uruguay y Argentina, evidentemente un pueblo altamente competitivo, el porcentaje de navegantes regatistas es muy alto, y la influencia de éstos sobre los que no lo son también es muy grande.

Y el tema de la inversión es otro gran detractor de esta evolución. Recién en los últimos 10 años empezaron a aparecer veleros relativamente caros, y pocos alcanzan los valores de los catamaranes más pequeños.

Ahora, los mitos de que la ola corta del Río de la Plata no es adecuada para los catamaranes, no es más que un mito. Mi padre, el Dr. Jorge Bermúdez, un adelantado a su época en todo sentido y, como tal, un fanático de los multicascos, tuvo un catamarán del 89 al 93. Con él navegamos abundantemente todo el Río y disfrutamos como nunca sus afluentes, sobre todo el Río Santa Lucía, gracias a su calado de 60 cm. En ceñida con viento fuerte y mar no tenía un movimiento muy agradable que digamos, pero qué barco lo tiene en esas condiciones? Y en las demás caras debo reconocer que era un verdadero placer de navegar.

Hoy me parece mentira estar escribiendo un artículo a favor de los multicascos, después de años de discutir con mi padre sobre el barco ideal desde el otro bando. Tal vez me esté poniendo viejo y, al tener mi propia familia entiendo más sus argumentos. O tal vez la semilla multicasquera que él sembró en mí, esté empezando a germinar. A su memoria quiero dedicar estas reflexiones, por su visión, por su entusiasmo contagioso, por su tezón, y por seguir alimentando mi espíritu navegante y el de todos los que tuvimos el privilegio de compartir unas millas de nuestra vida con él. Gracias viejo!

Alvaro Bermúdez

¿Cómo se compra un barco?

Cada día son más las variables que debemos manejar para elegir un barco. Con un mundo tan globalizado e industrializado la oferta puede llega a ser abrumadora. Como en general invertimos un capital relativamente importante, tememos estar “tirando la plata” en algo que no nos sirve, o nos llene de dolores cabeza. Con este artículo lo que pretendemos es repasar los criterios que nos deben llevar a elegir correctamente, y a hacer una transacción con las mayores garantías.

Tal vez lo primero que debamos definir es para qué queremos el barco: dónde vamos a navegar, si queremos participar en alguna regata, si la familia nos va a acompañar, si navegaremos solamente en verano o si vamos a querer probar el encanto de nuestros ríos en el invierno, si planeamos dormir abordo algunos días, etc, etc, etc.

También es importante definir un presupuesto, saber hasta dónde podemos o queremos invertir en total, incluyendo reparaciones, equipamiento, gastos de transferencia, etc.

Una vez que tenemos un determinado presupuesto y una idea clara del uso que se le va a dar al barco, podemos comenzar nuestra elección. Ahora, si Ud. no tiene la menor idea de qué son los distintos barcos deportivos y en qué rangos de precios se mueven, tal vez esta tablita esquemática lo pueda orientar, si bien hay muchas excepciones:

Lancha Uso Diurno: pesca, paseo, ski Rango de precios: U$S 6.000 a U$S 35.000

Day Cruiser Uso Diurno y fin de semana: paseo y pesca Rango de precios: U$S 35.000 a U$S 100.000

Crucero Uso: Vacaciones a bordo, agasajar invitados, pesca Rango de precios: U$S 60.000 en adelante

Day Sailer Uso: Paseos diurnos a vela Rango de precios: U$S 5.000 a U$S 25.000

Velero de crucero Uso: Vacaciones a bordo, travesías costeras, ríos, etc Rango de precios: U$S 15.000 a U$S 100.000

Velero oceánico Uso: Idem al anterior pero más apto para travesía oceánica Rango de precios: U$S 50.000 en adelante

Catamaranes oceánicos Idem al anterior U$S 150.000 en adelante

Velero de regata Regata y ocasional crucero U$S 20.000 en adelante

Una vez que tenemos claro el tipo de barco que buscamos y un presupuesto aproximado, conviene hacerse una pregunta más: ¿Nuevo o Usado?

La mayoría de la gente se olvida de considerar la opción de barcos nuevos, porque en nuestro país no se ve casi oferta de “cero millas”. Es tan pequeño nuestro mercado que para los importadores de barcos nos resulta imposible mantener un stock decente de unidades que permita una cierta variedad de opciones. La ventaja que sí podemos ofrecer como contrapartida, en estos paisitos, es la de recomendar el barco que el cliente quiere en lugar del que le queremos vender para aprovechar nuestro stock o nuestra marca. Además, la liviana infraestructura con que contamos nos permite vender a precios que los grandes distribuidores con millones invertidos en stock no pueden llegar.

Encargar un barco a gusto y medida puede ser muchas veces la opción más sensata, básicamente por los siguientes motivos:

1) Cuando en un barco falla algún sistema vital, no es posible correrse a la banquina y llamar al Automóvil Club. Por eso es muy importante tener el barco en condiciones. Todos los materiales sufren deterioro por uso y sobre todo por el paso del tiempo. La acción permanente de los rayos U.V., y el ambiente húmedo y salino, van atentando contra todo: motores, aparejos, metales, plásticos, lonas, etc.

2) Sin embargo, por diversos motivos que sería muy largo describir, los barcos NO se deprecian tanto como los autos. Un barco de 5 años bien mantenido baja aproximadamente un 25% de su valor, y uno de 10 años un 35%. En el mercado automotriz los números son mucho más crueles y sin embargo mucha gente que compra autos cero kilómetro o con menos de 50.000 kms, buscan barcos de 10 o más años para complicarse las vacaciones.

3) Mantener un barco en buen estado implica prestarle bastante atención, particularmente en un país en donde hay buena mano de obra especializada, pero algo escasa. Por eso también es más que reconfortante comprar un barco con garantía y servicio post-venta.

4) No hay nada más lindo que elegir de toda la oferta mundial, el barco ideal para cumplir nuestros sueños, elegir su color, instrumentos y chiches de última generación, bautizarlo y estrenarlo!!

Sin embargo, a veces tenemos requisitos mínimos de confort, performance, etc, que exceden a nuestro presupuesto si consideramos sólo lo nuevo. En esos casos, hay que revolverse en el mundo del usado, que también puede darnos grandes satisfacciones.

Para comprar un barco usado, los menos expertos tienden a buscar los barcos más nuevos, o con menos horas en los motores, pero esto en general conduce a un error. Probablemente compren a precios más cercanos al del barco nuevo pero difícilmente sea la mejor opción.

“La calidad de un barco usado puede definirse como la conjunción de la calidad del diseño, la calidad constructiva y la calidad del mantenimiento que haya tenido desde que fue botado. La edad y las horas de uso son temas secundarios”

Basados en esta frase muy sabia que no es invento mío pero que me ha servido mucho, podemos fácilmente avanzar en las 2 primeras hebras de la trenza, seleccionando un buen diseño y un astillero de buena reputación. Ahora, la tercera hebra, que habla del mantenimiento, es bastante más compleja, y es por donde llegan las sorpresas. Por eso aconsejamos siempre empezar a buscar en nuestro mercado local, a pesar de la escasa oferta, porque es más fácil que podamos averiguar la historia del barco: quiénes fueron sus propietarios, cómo lo mantuvieron, qué problemas ha tenido, cuándo se cambiaron determinadas piezas que tienen vida útil limitada, etc, etc.

Una vez elegido el barco se negocia el precio y forma de pago. Es bastante común obtener un 10% de descuento en operaciones al contado o alguna financiación corta de no más del 50% del valor del barco. También se negocian muchas veces la entrega de barcos de menor valor como parte de pago, si son bien vendibles y están en óptimas condiciones.

El siguiente paso es firmar un boleto de reserva, con una seña, y programar los siguientes chequeos:

  • Revisación de la documentación por parte del escribano actuante, sacar certificados, etc
  • Prueba de navegación e inspección mecánica y de todos los sistemas de abordo
  • Inspección en seco para verificar si el casco no tiene ósmosis, revisar ejes, hélices, patas, etc.

Superadas todas estas pruebas, se firma la compraventa definitiva y se entrega el barco.

Como podrán apreciar hay una cantidad de detalles que debemos tener en cuenta en todo este proceso, más otros que no mencioné aquí como la bandera del barco, que analizaremos en un futuro artículo. Por eso recomendamos siempre asesorarse por un broker profesional. Este les cobrará una comisión del 4 o 5%, pero comprar el barco adecuado y hacerlo prolijamente justifican con creces dicho gasto.

En resumen, la náutica deportiva nos brinda enormes satisfacciones, nos mantiene en contacto con la naturaleza y es una manera muy saludable de disfrutar la vida en familia y con amigos. Nuestro país tiene mucho para ofrecer, tanto en su costa marítima y del Río de la Plata, como también en los ríos interiores. Aprovecharlo es sólo cuestión de proponérselo…

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